La Facultad de Educación de la Universidad de La Laguna acogió el pasado 18 de septiembre un acto de reconocimiento a Fátima Castro, Conchi Riera, Luis Feliciano, Pablo Santana, Olga Cepeda y Juvenal Padrón, seis docentes e investigadores que han contribuido a construir la historia de EDULLAB. El encuentro reunió a distintas generaciones de profesorado e investigadores en una jornada marcada por los recuerdos, las emociones y la reflexión sobre el pasado, el presente y el futuro del grupo.
Un homenaje a quienes han construido la historia de EDULLAB

El pasado viernes 18 de septiembre, la Sala de Grados del Módulo A de la Facultad de Educación de la Universidad de La Laguna acogió un emotivo acto de homenaje a seis miembros jubilados del grupo de investigación EDULLAB (Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías): Fátima Castro, Conchi Riera, Luis Feliciano, Pablo Santana, Olga Cepeda y Juvenal Padrón.
La jornada reunió a compañeros y compañeras del grupo, profesorado de la Facultad de Educación, familiares y personas que han compartido diferentes etapas de la trayectoria académica y personal de los homenajeados. Aunque Juvenal Padrón no pudo asistir presencialmente por motivos familiares, estuvo muy presente en las intervenciones y en el reconocimiento colectivo a su contribución al grupo.
El encuentro, organizado con especial cariño por los actuales integrantes de EDULLAB, constituyó una oportunidad para reconocer públicamente la dedicación de quienes han contribuido al desarrollo de la investigación educativa, la formación del profesorado y la innovación pedagógica en la Universidad de La Laguna.
Más allá del reconocimiento a sus trayectorias académicas, el homenaje permitió recuperar experiencias compartidas, recordar los orígenes del laboratorio y poner en valor las relaciones humanas que han hecho posible su continuidad durante más de veinticinco años.
La memoria como punto de partida para construir el futuro
El acto comenzó con la intervención de Manuel Area Moreira, director de EDULLAB, quien destacó el significado de este encuentro como un reconocimiento a las personas que han acompañado el desarrollo del grupo desde sus primeras etapas.
Area recordó que EDULLAB nació en 1999, en un momento en el que Internet comenzaba a incorporarse a los contextos educativos y surgían nuevas posibilidades para transformar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Desde entonces, el grupo ha participado en numerosos proyectos de investigación e innovación docente, ha impulsado publicaciones académicas y ha contribuido a la formación de nuevas generaciones de investigadores e investigadoras en el ámbito de la Tecnología Educativa.
Durante su intervención, el director subrayó la importancia de preservar la memoria colectiva de las instituciones y los grupos de investigación, reconociendo el papel de quienes han contribuido a construir su identidad.
El homenaje fue presentado como un símbolo de continuidad y relevo generacional, en el que las aportaciones de quienes iniciaron y consolidaron el grupo se convierten en una referencia para quienes asumen ahora nuevos retos investigadores.
En este sentido, Area destacó que los seis homenajeados no solo forman parte de la memoria de EDULLAB, sino que han sido protagonistas de su desarrollo y consolidación como equipo de investigación.
La apertura institucional contó también con las intervenciones de la directora del Departamento de Didáctica e Investigación Educativa y de Esperanza, decana de la Facultad de Educación, quienes destacaron la contribución del grupo a la investigación, la formación universitaria y la transferencia del conocimiento a la sociedad.
Ambas intervenciones pusieron especial énfasis en una dimensión que acompañó toda la jornada: el legado del profesorado universitario no se limita a sus publicaciones, proyectos o méritos académicos, sino que también permanece en el alumnado formado, en los compañeros y compañeras que han compartido su trayectoria y en las experiencias educativas que han contribuido a mejorar.
Una historia compartida que va más allá de la investigación
Tras la inauguración, se proyectó un vídeo sobre la trayectoria de EDULLAB, que permitió recordar algunas de las iniciativas desarrolladas por el grupo a lo largo de los años y recuperar imágenes de diferentes etapas de su historia.
A continuación, Ana L. Sanabria ofreció una intervención dedicada al balance y la prospectiva de EDULLAB, en la que combinó la reflexión académica con los recuerdos personales de las experiencias compartidas con los homenajeados.
Su discurso recorrió la evolución de la Tecnología Educativa desde los primeros entornos virtuales de aprendizaje hasta los actuales desafíos relacionados con la transformación digital y la inteligencia artificial.
A lo largo de esta trayectoria, recordó que, aunque las tecnologías han cambiado profundamente, las grandes preguntas educativas continúan presentes: cómo mejorar la enseñanza y el aprendizaje, cómo formar al profesorado, cómo evitar que la digitalización profundice las desigualdades y cómo construir una educación más justa e inclusiva.
En este recorrido, Sanabria destacó las aportaciones específicas de cada una de las personas homenajeadas: la formación docente y el acompañamiento pedagógico de Fátima Castro; el rigor metodológico y la investigación de Luis Feliciano; la cooperación y la participación educativa de Juvenal Padrón; la organización escolar y el trabajo colaborativo de Pablo Santana; la constancia y el cuidado de los procesos investigadores de Olga Cepeda; y la atención a los contextos educativos y la investigación cualitativa de Conchi Riera.
Estas seis perspectivas, diferentes pero complementarias, han contribuido a configurar la identidad académica y humana de EDULLAB.
La intervención concluyó con una mirada hacia el futuro, destacando la necesidad de seguir desarrollando una investigación educativa comprometida con los contextos reales, la colaboración con las comunidades educativas y los desafíos que plantea una sociedad cada vez más digitalizada.
Seis trayectorias, seis aportaciones al conocimiento y a la educación
Uno de los momentos centrales del encuentro fue el reconocimiento individual a cada uno de los miembros jubilados, mediante una serie de semblanzas académicas y personales realizadas por compañeros y compañeras de EDULLAB.
Estas intervenciones permitieron recorrer sus principales aportaciones a la docencia, la investigación y la gestión universitaria, pero también recordar experiencias, aprendizajes y vínculos personales que han trascendido el ámbito estrictamente académico.
Fátima Castro: la formación docente y el valor de las relaciones humanas

Belén San Nicolás fue la encargada de realizar la semblanza de Fátima Castro, destacando su trayectoria en el ámbito de la Didáctica y Organización Escolar, su implicación en la formación del profesorado y su contribución a la investigación en Tecnología Educativa.
Durante la intervención se recordó también su participación en el Máster Universitario en Educación y Tecnologías de la Información y la Comunicación y su vinculación con iniciativas relacionadas con la docencia virtual.
Más allá de su trayectoria académica, Belén puso en valor su cercanía, empatía y generosidad con estudiantes y compañeros.
En su intervención, Fátima recordó sus más de cuatro décadas de vida profesional y expresó su agradecimiento al alumnado y a las personas con las que ha compartido tantos años de trabajo, conversaciones, aprendizajes y amistad.
Conchi Riera: investigar desde el diálogo, la reflexión y el compromiso

La semblanza de Conchi Riera, realizada por Anabel, destacó su trayectoria en la investigación cualitativa y su contribución al estudio de los procesos de innovación educativa en los centros escolares.
Su participación en proyectos como Escuela Digital e Infancia Digital permitió recordar su manera de entender la investigación como un proceso colectivo, pausado y reflexivo, en el que el diálogo y la atención a las experiencias de las personas ocupan un lugar central.
En su intervención, Conchi agradeció la acogida que recibió al incorporarse a EDULLAB y destacó el aprendizaje compartido con sus integrantes, así como la importancia de dedicar el tiempo necesario a desarrollar investigaciones rigurosas y socialmente útiles.
Pablo Santana: la organización escolar y el trabajo colaborativo

Carlos González dedicó sus palabras a Pablo Santana, destacando su amplia trayectoria docente e investigadora en el ámbito de la organización escolar, la evaluación y mejora de los centros educativos y la colaboración entre el profesorado.
Su incorporación a EDULLAB permitió enriquecer las investigaciones sobre Tecnología Educativa desde la perspectiva de las organizaciones escolares, recordando que los procesos de innovación requieren coordinación, liderazgo y trabajo compartido.
Pablo realizó un recorrido por sus primeras experiencias investigadoras, recordó algunos de los proyectos en los que participó y expresó su agradecimiento a Manuel Area y a los compañeros y compañeras que hicieron posible su participación en el grupo.
Luis Feliciano: el rigor investigador y el acompañamiento al alumnado

Mónica González protagonizó uno de los momentos más emotivos de la jornada al recordar su relación con Luis Feliciano, primero como profesor de Estadística, posteriormente como compañero y, finalmente, como una figura de referencia en su desarrollo personal y profesional.
Durante su semblanza destacó sus aportaciones a la metodología de investigación educativa, la orientación y los procesos de transición académica y sociolaboral, así como su participación en proyectos sobre la incorporación de las tecnologías digitales a la educación.
También recordó su trabajo actual en la recuperación de testimonios y experiencias del profesorado de Canarias.
Luis compartió algunas anécdotas de su trayectoria universitaria y destacó la importancia de mantener la curiosidad, continuar aprendiendo y buscar nuevas respuestas a los problemas educativos, incluso después de la jubilación.
Olga Cepeda: el compromiso con la investigación y la formación de nuevas generaciones

Sebastián Martín fue el encargado de realizar la semblanza de Olga Cepeda, quien, además de compañera en EDULLAB, fue codirectora de su tesis doctoral.
Su intervención destacó las aportaciones de Olga a la formación del profesorado y a las investigaciones relacionadas con la integración de las tecnologías digitales, los materiales didácticos digitales, la infancia y las pantallas y la transformación digital de la educación superior.
Sebastián recordó especialmente su acompañamiento durante el proceso de elaboración de su tesis, poniendo en valor su dedicación, rigor y apoyo a quienes se incorporan a la investigación.
En su intervención, Olga realizó un recorrido por sus más de tres décadas en la Universidad de La Laguna, recordando su experiencia en la docencia, la gestión universitaria y la investigación. También destacó el papel de EDULLAB como un espacio de crecimiento profesional y personal en el que ha podido compartir proyectos, afrontar retos y establecer vínculos que permanecen más allá de la jubilación.
Juvenal Padrón: la cooperación y la participación educativa
Aunque no pudo asistir al encuentro, Juvenal Padrón recibió también el reconocimiento del grupo por su trayectoria y sus contribuciones al desarrollo de EDULLAB.
Durante la intervención de Ana L. Sanabria se destacó especialmente su perspectiva sobre la cooperación, la participación y la cultura de los centros educativos.
Su aportación recordó la importancia de comprender la innovación tecnológica como un proceso que también debe favorecer la autonomía del profesorado, el aprendizaje compartido y la construcción de instituciones educativas más democráticas.
Un legado que permanece y un futuro por construir
El homenaje también permitió reflexionar sobre el futuro del grupo en una etapa de renovación generacional y de transformación de los retos que plantea la Tecnología Educativa.
Durante su intervención, Manuel Area anunció que EDULLAB asumirá la organización del primer Congreso Iberoamericano de Tecnología Educativa, previsto para marzo de 2028 en la Universidad de La Laguna, una iniciativa que representa una nueva oportunidad para impulsar la colaboración y el intercambio científico entre investigadores e investigadoras de ambos lados del Atlántico.
Este horizonte de trabajo refleja la voluntad de continuar desarrollando la trayectoria iniciada en 1999, manteniendo la investigación, la innovación educativa y la transferencia del conocimiento como ejes fundamentales de la actividad del laboratorio.
El acto del pasado 18 de septiembre constituyó, así, mucho más que una despedida institucional. Fue un encuentro entre generaciones, una oportunidad para recuperar la memoria compartida y un reconocimiento a las personas que han contribuido a construir la identidad académica y humana de EDULLAB.




