Debate sobre Investigación Educativa – Buscando alternativas: Caminos para otra investigación educativa

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Este debate contiene 111 respuestas, tiene 2 mensajes y lo actualizó  Sonia Casillas Martín hace 3 meses.

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  • #2137

    Pablo Fernández Torres

    Con respecto a la primera sesión del Miércoles 18 se abordó la necesidad de encontrar nuevos caminos para investigación educativa, partiendo de la base democrática y una utilidad transformadora. Quizás lo más chocante para mí, actualmente doctorando, fue la aportación de Saville Kushner, comentando que “a los estudiantes no se les debería enseñar metodología”, que ellos y ellas deberían encontrar su propio camino, y que siempre se debería hacer teniendo una fuerte ética personal y profesional. Nacho Rivas explica la influencia de la moral neoliberal en el ámbito de la investigación educativa (y la educación en general) centrándose en tres partes; la primera es mayor preocupación por la producción que por la reflexión, la segunda es la preocupación por los protocolos hasta convertirse en un exceso de protocolización que impiden otras formas de investigación, y tercero la fuerte instrumentalización de la investigación a favor de políticas hegemónicas. Entiendo que entorno a esta última idea, y teniendo en cuenta aportaciones de ambas sesiones, todos/as los/as ponentes han coincidido en la problemática existente en torno a la producción científica, entendiendo la palabra producción desde una perspectiva mercantilista, donde solo se trata de producir por producir, por conseguir méritos, certificados de impacto, etc.

    En la segunda sesión del miércoles 25, también se habla de la importancia del impacto social sobre el impacto académico, intentando vincular la investigación a las necesidades de la sociedad más que a los requerimientos de formales de la academia. Para esto se sigue teniendo en cuenta la importancia de la ética. Parafraseo a Juan Manuel Escudero diciendo que la investigación no solo debería estar vinculada a los académicos, también a los docentes, equipos directivos y a cualquier actor que se implique en la educación.
    Durante la última sesión se hace también referencia a las leyes y programas educativos, haciendo una comparativa con otras ciencias, más concretamente con ciencias de la salud. Se comenta que en el campo de la salud se tiene en cuenta a los profesionales de esta ciencia, y las evidencias científicas para la toma de decisiones legislativas, mientras que en el ámbito educativo las decisiones emergen de la política. Con respecto a este tema se comparte la necesidad de tener en cuenta a los/as profesionales de la educación y a las evidencias científicas, matizándose que no de forma exclusiva para evitar la tecnocracia, y tomando las e evidencias y los resultados de forma no concluyente para para fomentar la deliberación social y política.

    Creo que este webinar ha sido muy interesante y especialmente revelador para las personas que, como yo, acabamos de iniciar nuestra labor investigadora. Gracias a todos/as.

    #2138

    Lucía Forcadell Aznar

    Las dos sesiones han sido interesantes, han generado interrogantes y aperturas a pensar los marcos desde los que abordar una parte importante de nuestro trabajo, la investigación. De la primera sesión destacaría en análisis de cómo la moral neoliberal influye en las producciones científicas que planteó el Dr. Nacho Rivas. Por otro lado juntos con los otros ponentes el primer día se abrían posibles caminos para una otra praxis investigadora, plantear una investigación situada, contextualizada, que entre en diálogo con los agentes y contextos objeto de investigación, aspecto necesario para que pueda haber transferencia. Esto conecta con muchos de los aspectos comentados el segundo día. La importancia de las preguntas, de navegar en la oscuridad o de partir desde el cuestionamiento son herramientas que nos pueden ayudar a escapar de planteamientos simplistas a los que nos lleva la sobreproducción neoliberal a la que nos vemos sometidos. En este sentido el término «metodolatría» me resultó iluminador, en el sentido de pensar en una investigación que no se centre en el método (muchas veces vacío, poco cuidadoso con la información que recoge, etc.), aspecto que planteó el Dr. Hernández con mucha claridad, al relatar en análisis de investigaciones que se complicaban mucho en el método, pero que fallaban desde el punto de vista epistemológico. Conectar la práctica y la metodología con los fundamentos teóricos que articulan las gafas desde las que miramos la realidad social parece central a la hora de afrontar la investigación educativa.

    Por último, me resultó interesante el debate en que se hacía un paralelismo entre la importancia de los profesionales de la salud y su investigación a la hora de tomar decisiones y la importancia de la investigación educativa, relegada a un segundo plano a la hora de tomar decisiones políticas. Me surgieron varios interrogantes una vez finalizado el webinar. ¿se puede comparar el ámbito de la salud con el educativo, la investigación en ciencias sociales y humanas con la investigación en ciencias de la salud u otras ciencias? ¿No es un poco contradictorio hablar de evidencias científicas y plantear que se necesita una investigación contextualizada y situada que responda a necesidades concretas? No conozco dos centros educativos iguales y por tanto me cuesta pensar en soluciones protocolarias que sí pueden ser válidas en otros ámbitos como las ciencias de salud. ¿Cómo se articula una investigación que busque comprender y transformar con una investigación que pretenda generalizar? ¿Si generalizamos a través de protocolos o métodos educativos que se presentan como eficaces no estamos imponiendo una forma de hacer y de comprender el mundo que deja de tener en cuenta los contextos? ¿Cómo se pueden articular estas cuestiones?

    #2139

    Maria Jose Rubio

    Todos los ponentes comparten una visión de la investigación educativa transformadora, ética, participativa y democrática. Pero para que esta realidad pueda darse, hay que superar algunas barreras.

    Una de ellas es la influencia que recibe la investigación educativa de las corrientes sociales de nuestro momento, como el neoliberalismo, la perspectiva neopositivista de la investigación, etc. Estas corrientes marcan la agenda investigadora, dictan lo que es pertinente o no de investigar, que no siempre es lo que necesita la escuela o la sociedad. En este sentido se ha hablado de la importancia de plantear preguntas importantes para la educación y que conecten con los intereses y necesidades de los sujetos. Según Ana García y siguiendo a Parlett y Hamilton, preguntas iluminativas que den pie a desarrollar una investigación e innovación responsables, y que colaboren a poner la ciencia al servicio de la sociedad.

    Otra barrera es el escaso valor atribuido a la investigación educativa. Se ha hablado del escaso impacto de la investigación en la educación, desde su propia planificación por parte de la administración política (que no la tiene en consideración), hasta el propio profesorado, que a menudo es reacio a participar en investigaciones. Es necesario posicionar mejor a la investigación educativa. Es necesario que estos agentes perciban la investigación educativa como algo que puede ayudar a mejorar la educación y la sociedad. Un factor que puede colaborar a mejorar la percepción de la investigación educativa es promover una investigación democrática y participativa de todos los agentes. Nadie puede poner en práctica la metodología de otro, es necesario que cada docente experimente la suya propia, que se implique en los procesos investigativos orientados a la mejora, incluso desde su planificación. También será importante liberarnos de los protocolos que encorsetan los proyectos, los procesos y las miradas de la realidad. Incluso se plantea la idea de que los doctorandos exploren sus propias metodologías de investigación.

    Se destaca la importancia de liberarnos de los modelos jerárquicos y apostar por una investigación responsable, romper con el rol colonizador de la investigación, superando la jerarquía investigador-investigado.
    También será importante fomentar y mejorar los procesos de transferencia, para que la investigación educativa sea percibida como algo necesario.

    En definitiva, los ponentes han evidenciado sus miradas acerca de la investigación educativa, y los desafíos que ésta debe enfrentar para convertirse en un agente de cambio y mejora social.

    #2140

    David Cáceres Sánchez

    Me gustaría comenzar mi intervención en el foro agradeciendo a la Universidad de La Laguna y al grupo de investigación e innovación EDULLAB la oportunidad que nos brinda a todas y todos de acercarnos un poco más a la investigación educativa y aprender de la mano docentes tan reputados y experimentados como los que nos han acompañado en las dos sesiones de webinars de “Buscando alternativas: Caminos para otra investigación educativa”.
    Dicho esto, a continuación haré un resumen de la visión personal que nos ha transmitido cada uno de los ponentes en las dos jornadas dispuestas para tal efecto para así recopilar las ideas principales y posibles discrepancias en torno a las posibilidades que nos ofrece una futura investigación educativa potencialmente más deseable.
    Durante la primera sesión, la intervención de Dña. Juana María Sancho se centra en los tres principales problemas actuales de la investigación. En este sentido, destaca la compleja situación de una educación en constante cambio y cada vez con más interrogantes, condición que se suma al carácter político de la misma, que responde cada vez más a intereses gubernamentales en detrimento de una investigación convenientemente estructurada y financiada que procure unos fines definidos y pedagógicamente provechosos. Finalmente, apunta una acuciante fragmentación y falta de orientación clara en los aspectos más relevantes de la investigación educativa, lo que da lugar a un contexto de indagación en el conocimiento desprovisto de cimientos sólidos que la sostengan y promuevan.
    Así, desde su perspectiva es necesario desarrollar un nuevo paradigma de investigación educativa que tenga como eje principal la inclusión integral y sinérgica de las visiones de todos los docentes de tal forma que se reduzcan tanto como sea posible las particiones a las que se ven sometidas las distintas formas de investigación educativa actual.
    En segundo lugar, D. Ignacio Rivas elabora su discurso en torno a la invasiva y colonizadora influencia de la moral neoliberal en los procesos de investigación. Para él, esta filosofía ha inundado el panorama educativo dando como resultado tres actitudes nefastas para la buena práctica investigadora:
    La primera, la dicotomía producción-profundización. El objetivo pasa a ser publicar (papers, artículos…) en vez de reflexionar, lo que produce un excedente de resultados de cuestionable calidad. Esta condición está estrechamente relacionada con la fuerte preocupación por lo metodológico, que no hace sino limitar las alternativas investigadoras debido a su rígida protocolización. Es decir, la gestión del conocimiento se convierte en el segundo gran problema. Además, la instrumentalización se une a esta maquiavélica ecuación dando como resultado lo que ha dado en llamar el “epistemicidio del conocimiento”.
    Para él, concluye, la necesaria recuperación del debate ontoespistmológico pasa por abrir un dialogo entre las distintas formas de ver el mundo, que dé lugar a un conocimiento situado y desde la colectividad. Urge generar un tipo de investigación que remueva las estructuras hegemónicas del conocer y devuelva la soberanía a los sujetos y grupos que ven acotados sus planteamientos divergentes por el sistema jerárquico actual.
    El tercer ponente, el Dr. Saville Kushner, pone el foco en el humanismo europeo como medio para acabar con la falta de personalización de la metodología, planteando que los investigadores deben huir de las teorías metodológicas para dar rienda suelta a su creatividad en el proceso de indagación: “los estudiantes no deben ni leer metodología, sino dar forma a su propio viaje de manera creativa como marca el humanismo”. Para ejemplificar su visión nos expone los planteamientos de sus cuatro “gurús medievales” favoritos, cuyos dogmas se resumen en lo siguiente:
    – San Agustín, la moralidad es un asunto de cada persona.
    – Pedro Abelardo, la acción no tiene moralidad (nominalismo).
    – Dante, la responsabilidad personal frente a la responsabilidad colectiva.
    – Erasmus, el aprendizaje es social (relación entre el individuo y el colectivo).
    Por último, D. Javier Marrero cierra las exposiciones ratificando y compendiando las coincidencias entre los cuatro ponentes. En sus palabras, “la intercomunicación de saberes no es muy diáfana y hay tres cuestiones determinantes al respecto, además del poco recorrido que existe en las investigaciones educativas”:
    1. La política educativa: las políticas neoliberales están estandarizando la investigación y provocando una formalización excesiva que constriñe determinados formatos de investigación. Esto es, los intereses educativos están supeditados a los del poder político.
    2. La pérdida de autonomía: la contribución efectiva al conocimiento educativo pasa a un segundo plano. Los estudiantes se ven sometidos a la presión de publicar constantemente para engrosar su currículum en detrimento de la profundización en el contenido.
    3. La emancipación: la investigación educativa ha perdido notablemente la capacidad de transformar la realidad, hecho que debe cambiarse de la mano de las dos consideraciones anteriormente mencionadas si queremos que esta recupere su notoriedad e incidencia en el panorama educativo. Para ello, es imprescindible hacer público el saber y la educación.
    En suma, podemos decir que la investigación educativa actual adolece de una falta considerable de los principios propios de un estudio incorruptible del conocimiento. Las apremiantes dinámicas de la sociedad posmoderna han hecho del “aquí y ahora” la consigna que manosea y desvirtúa el análisis concienzudo del saber y han puesto de relieve un modelo de funcionamiento educativo de estructuras jerárquicas poco democráticas que se supone convenientemente otorga el reconocimiento del saber. Diversas son las vías, como hemos visto, que se plantean para revertir esta situación, pero solo uno es el dichoso fin que se persigue, la generación de un conocimiento nuevo y transformador que aporte alternativas sugerentes para sociedad en general y la práctica educativa en particular.
    En la segunda sesión, los planteamientos de los ponentes han seguido un hilo conductor mucho más definido y, en consecuencia, resumiré las ideas principales expresadas desde las particularidades de cada experto.
    Para comenzar, Dña. Ana García-Valcárcel se pregunta por qué la investigación educativa tiene tan poco impacto en la práctica docente y a qué se debe la falta de interés por parte de los centros educativos para involucrarse en esta. En este sentido, aboga por una investigación responsable que promueva una cooperación activa entre la ciencia y la sociedad. Así, continúa exponiendo que “una investigación educativa sin responsabilidad social no es ética”, ya que este debe hacerse preguntas relevantes (iluminativas) en relación a problemáticas reales de la sociedad. En definitiva, concluye que hay tres aspectos fundamentales para que los estudios sobre el conocimiento sean de calidad y provechosos:
    – La investigación tiene que estar actualizada y adaptada a los nuevos contextos, metodologías, posibilidades de los recursos TIC, etc.
    – El proceso investigador tiene que mantener en todo momento el principio de escucha activa, es decir, todos los involucrados deben ser escuchados y los protocolos de actuación han de ser claros y transparentes.
    – Los resultados tienen que procurar un impacto social y científico, así como ser reevaluados para proponer orientaciones de mejora.
    A continuación, D. Juan Manuel Escudero expresa su conformidad con estas ideas y añade que la investigación educativa necesita un reconocimiento explícito como actividad ineludible por parte de cualquier agente implicado en la educación. A saber, no es una tarea meramente académica, sino una labor a la que deben adscribirse todos los elementos que interviene en el proceso de enseñanza.
    Sin embargo, muestra su descontento por la falta de conexión entre la investigación educativa y la práctica docente. Para él, se produce una gran cantidad de contenido académico irrelevante que no responde a la transferencia de conocimiento necesaria entre los académicos y los docentes. Si no entendemos que la investigación educativa ha de tener un valor y un propósito no podremos obtener resultados que mejoren los presente. Para ello, remata declarando que son necesarias políticas educativas auditables y adaptadas al contexto educativo y no a los intereses políticos. Las propuestas deben tener bases de referencia fiables, no sesgos ideológicos cambiantes.
    Finalmente, D. Fernando Hernández-Hernández nos deja dos conceptos realmente reflexivos. Por una parte, la idea de que la investigación educativa es “mirar aquello que está en la oscuridad”. Poner el foco en lo que no se habla y saber abordarlo desde la perspectiva correcta. Esto es, adaptar las mediciones a la realidad, no la realidad a los intereses de la investigación. De esta forma se obtendrán resultados auténticos que sostenidos en el tiempo resultarán en una “radiografía” del estado de la educación desde la que se pueden buscar soluciones que ayuden a reducir las desigualdades (factor social).
    Por otro lado, el concepto de “ética relacional”. Es necesaria la ética administrativa, no obstante, aquello que sucede entre los individuos es lo realmente fundamental. Los sujetos no deben tratar de imponer sus pensamientos, sino dejar caminos abiertos, durante todo el proceso de la investigación educativa.
    A modo de cierre, podemos decir que de esta sesión se desprende la necesidad de una mayor formación del profesorado cuyos conocimientos adquiridos tengan una intención práctica. Además, debe haber “investigadores de guardia” que estudien los dilemas en el momento para obtener resultados y propuestas actualizados y útiles. De esta forma la investigación educativa tendrá un efecto concluyente, pues en palabras de la Catedrática en Tecnología Educativa de la Universidad de Salamanca, “el objetico de la investigación educativa debe ser contribuir a resolver problemas de las personas, mejorar sus vidas y transformar la sociedad”.

    #2141

    Carmen Arañó Romero

    Buenas tardes,

    Ante todo agradecer a todos los por la organización de dicho seminario muy influyente hacía todos los que estamos en medio de una tesis.

    Yéndome de lleno a la cuestión del debate quiero poner un poco mi opinión y contestar a la pregunta de diferencias y similitudes que ha tenido los ponentes con respecto a la investigación educativa. He podido ver muy pocas diferencias entre los ponentes, sino más bien todo lo contrario, ha sido más complementación de cada criterio expuesto. EXpondré a continuación a modo de resumen para no extenderme mucho lo expuesto y apoyado o no por cada ponente.
    En la primera sesión de la catedrática Sancho exponía la problemática de la investigación educativa se orientaba más hacia dichos intereses en vez de a la resolución de los problemas que hay. Una crítica a la poca inversión para la investigación educativa que no llega ni al 1% mientras que para otros ámbitos como son defensa o sanidad son superiores. Otro punto interesante fue la base de la investigación educativa inseparable de la ética y la metodología.
    El siguiente ponente el Catedrático Rivas ha partido desde el ámbito educativo moral neoliberal como elemento configurador de la investigación educativa. Apoya las ideas de Sancho a favor de la preocupación de que hay mayor preocupación en producir que en la propia reflexión de la investigación. La reflexión equivale a una construcción de conocimiento que hace comprender y transformar el mundo de la educación, pero no ocurre. Lo que ocurre en realidad es la existencia de preocupación por producir mediante unos protocolos para esa metodología.
    Dicha preocupación por el protocolo metodológico hace que se aleje de lo realmente lo importante y como resultado la investigaciones educativas contienen una fuerte instrumentalización en las políticas de mercado y una consolidación del poder por parte de ellas. La alternativa que ofrece Rivas es la de recuperar el debate de la investigación educativa mediante la epistemología ética de la investigación.
    Para la recuperación aporta unas directrices que son las siguientes:
    – Dirigir la investigación al entendimiento del mundo real existente.
    – Investigar en las grietas del sistema para generar formas de conocimientos nuevas mejoradas.
    – Partir desde un conocimiento situado, es decir, un conocimiento que surge de la comunidad existente.
    – Investigar de manera participativa y colaborativa con otros agentes de la educación.

    El siguiente ponente el catedrático emérito Kustner destaca de Rivas la atención merecedora de la epistemología metodológica y sus beneficios hacia la investigación.
    Encuentra poco beneficiosa la protocolización de las investigaciones pues son una forma de control. La solución que aporta es la de desarrollar una metodología personal que el investigador irá descubriendo de sus propias reflexiones.

    El Catedrático Manero coincide con lo aportado pero recalca la importancia de la transferencias del conocimiento. El conocimiento se elabora y se transfiere durante el mismo proceso.

    El segundo día la catedrática García expone muchas ideas muy interesantes. Entre ellas se encuentra la importancia de la reflexión de la investigación responsable muy útil para todo investigador. Menciona Kustner y la importancia de la metodología personal o autobiográfica.
    Señala la importancia de hacerse buenas preguntas para una buena investigación educativa. La problemática real y existente y cómo poder llegar a una solución verdadera.
    Habla sobre la evaluación iluminativa desde el contexto antropológico y de la aportación que tendrán las redes sociales o los youtubers e influencers en la sociedad. El cómo poder aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías. Menciona que puede ser en mi opinión una pequeña contradicción con Rivas en el establecimiento de protocolos éticos ya aceptados y no rechazarlos como el explica.

    El profesor Escudero apoya la visión de García en lo explica de la investigación responsable y Rivas de no desligarse del conocimiento y los sujetos. También apoya las transferencias expuestas por Manero y la cuestión que abarca del trato y su resolución.
    Además plantea el alejamiento que está sufriendo el ámbito académico de las preocupaciones y necesidades reales, ya que muchas no conectan. La importancia de la investigación responsable y del impacto o importancia que deben tener.
    Resalta de otro seminario sobre la LOMLOE de la ausencia de investigaciones que hay de las otras mejores educativas pasadas como la LOGSE o la LOMSE sobre la problemática de la exclusión social y fracaso escolar existente y de las soluciones aportadas sin ningún fundamento.

    Por último exponer del profesor Hernández apoyo en las ideas expuestas por Escudero del fracaso escolar y aportando un dato interesante que es una cifra pero con incógnitas. dichas incógnitas las orienta a si esos fracasos escolares como los hacen llamar tienen otro tipo de éxito fuera de la escolarización como puede ser en la social o si el problema que han tenido en la escuela creó una rotura entre la relación del estudiante y la misma escuela.
    Una parte muy interesante es la comparativa que hace con la escuela española y la finlandesa. Explica que la diferencia entre ambas es que Finlandia tiene una desconexión total con la política y la Educación. Para ellos la investigación se hace partiendo de un diagnóstico entre docentes y académicos y juntos elaboran una solución funcional. Dichos diagnósticos los hacen en una separación de tiempos (10 años) para ver si dichas soluciones aportadas han dado fruto o no. Mientras que en España cada 4 años con el cambio de poder político se reforma la ley educativa principalmente en el ámbito organizativo y administrativo, dejando de lado lo que realmente importa.

    Dichas ideas expuestas por los ponentes me han parecido interesantes y me han hecho ver nuevas perspectivas que no había tenido en cuenta.

    #2142

    Pedro

    Buscando alternativas: Caminos para otra investigación educativa
    Interesante las reflexiones abordadas en el Webinar.
    En esta primera sesión tuvimos destacados investigadores en el campo de la educación.
    Narraré los comentarios que me han impactado:
    Juan Sancho, profesora emérita de la Universitat de Barcelona, en su exposición se detallan la situación actual de la investigación educativa, los posibles caminos para avanzar en el complejo sendero de la investigación educativa.
    En un inicio se hacía poca investigación en el ámbito educativo, pero sí que ahora hay un incremento, pero este no es icónico. Además, destaca que la educación es política, por lo que se basa en esos intereses, lo cual sería un problema para la sociedad, un segundo problema sería la falta de financiación. Por ejemplo, lo que se invierte en investigación educativa es muy carente en comparación con lo que se invierte en cosas menos importantes. Algo que se rescata de Juana Sancho es “no separar la ontología, la metodología y la ética” ya que no son cosas diferentes, sino que ambas tienen que son importantes en la investigación educativa.
    Saville Kushner, algo muy importante que señala es “no enseñar nada de metodología” es decir, no quitar el reto y la creatividad de que cada estudiante desarrolle su propia metodología.
    En los cuatro ponentes se puede inferir la preocupación por la investigación que no todo debe de girar en lo cualitativo-cuantitativo, y la parte reflexiva de lo ontológico y epistemológico se está dejando de lado.
    En esta segunda sesión los autores
    En un primer momento (Ana García) intenta explicar el complejo mundo de la investigación. Hay una insistencia en desarrollar del por qué el escaso impacto de la investigación educativa, en realidad es un tema candente. Una investigación educativa que no asume una responsabilidad social no es ética. Y que los investigadores tienen un reto en la sociedad el de escuchar y tener interés de conocer la realidad educativa. Pero que estas problemáticas deben de ser relevantes o “preguntas iluminativas” que ayuden a solucionar un problema que de la sociedad. Por lo tanto, pensar y reflexionar bien las preguntas de investigación, de tal modo sean problemática relevante.
    (Juan M.) Hablar de investigación se trata de una actividad personal y social que implica procesos de conocimiento, se trata de un tema plural, que no sólo es una tarea académico universitario de carácter es casi ineludible por cualquier actor/agente inmerso del modo que fuere se implica en la educación. Es una tarea enormemente compleja.
    (Fernando Hernández) una mirada desde lo contemporáneo, investigar desde la oscuridad, aquellos de lo que no se habla. Investigar de aquello que queremos ponernos a cuestión, no de lo que ya se sabe. Una reflexión en algunos artículos científicos y la “metodrología”. Una mirada de la investigación en ¿medir, para qué?
    Muchas gracias.

    #2143

    Katherine Gajardo Espinoza

    Muchísimas gracias por esta oportunidad. Ayer realicé mi comentario apenas terminó la instancia, por lástima no se publicó por problemas en el foro, hoy haré una revisión más ligera, ya que el tiempo ha hecho si efecto en mis postura.
    Quiero comenzar diciendo que entre los ponentes hubo puntos de vista bastante similares y coincidentes sobre la investigación educativa. Hemos comenzado la reflexión con la explicación de Juana Sancho quién hizo una revisión histórica de la hoy joven investigación educativa. A partir de esto la explicación se centra en un punto común: el positivismo lógico no tiene cómo abordar la profundidad de los fenómenos educativos.
    Aquí se inicia una idea clave, que comenta la profesora Sancho, pero que también lo hacen los profesores Juan escudero y Fernando Hernández, y es que actualmente vemos, sobre todo en aquellos investigadores noveles, una incongruencia entre lo epistemológico, lo ontológico y la metodología detrás de las propuestas que se desarrollan.
    Desde esta problemática observamos dos elementos que pueden explicar esta incongruencia: 1- La investigación educativa ha sido colonizada por los modelos del neoliberalismo, que de acuerdo con Ignacio Rivas, nos llevan a una producción desmedida de papers sin la reflexión merecida; la protocolización que lleva a una fuerte preocupación por el seguimiento de una metodología (desde un punto de vista bastante relacionado con las formas de gestión del conocimiento) y la instrumentalización a partir de las políticas económicas, que desde la lógica del poder quitan cierto protagonismo a elementos poco considerados por el mundo económico.
    2. la investigación educativa ha perdido autonomía ya que entre los investigadores no se conversa y colabora de forma consistente. Javier Marrero indica en este punto que estamos atrapados en políticas de desencanto debido a los procesos de estandarización se han vuelto comunes en la investigación educativa.
    Respecto a las formas de afrontar estas temáticas Saville Kushner concluye que actualmente el error es el enseñar la metodología de la investigación como se enseña, sino que hay que volver a los principios del humanismo, que hagan que los futuros investigadores se empapen de sus propias formas de investigación y de descubrimiento y cooperación en pos de los objetivos y las búsquedas de nuevos conocimientos y formas de afrontar las problemáticas.
    Así es como nace otra idea común, que es la búsqueda de la moralidad, la búsqueda de la cooperación y la colaboración, reconocer la relación entre la simbología y la acción y entre lo personal y lo colectivo. Ana García expone entonces que es necesaria una investigación abierta y responsable, una ciencia con y para la sociedad, por lo que la investigación acción y la difusión en las comunidades son esenciales.
    Par finalizar conocemos algunos ejemplos de cooperación entre investigadores y comunidades que han impactado en políticas educativas, ya que actualmente la investigación no está impactando en, por ejemplo, las leyes educativas. Fernando Hernández nos narra sus experiencias en EEUU y Europa del norte, donde se ha hecho política desde una base de investigación educativa colaborativa.

    #2146

    Pearl Michel

    Resumen del día 18 de noviembre de 2020.Buscando alternativas: Caminos para otra investigación educativa | EDULLAB
    Para empezar, la profesora Juana Sancho presentó el panorama de la investigación en educación comentando que se trata, hoy en día, de un campo muy fragmentado, donde conviven muchos intereses y en el que es visible una baja eficiencia, en parte debida a una falta de financiación así como a unos estudios demasiado centrados en problemas específicos.
    La intervención de Nacho Rivas recoge esta última idea denunciando un sistema de investigación más preocupado por la producción que por la reflexión y que es actualmente víctima de una moral neoliberal que le ha, poco a poco, convertido en un instrumento para favorecer el mercado y ciertos poderes e intereses. El profesor hizo hincapié en la necesidad de recuperar los valores de la investigación, a saber la interculturalidad a favor de las diferencias y una investigación cooperativa y sobre todo colaborativa que devuelva la soberanía a los grupos. También hizo alusión a la necesidad de romper las jerarquías del sistema universitario.
    La intervención del profesor Saville Kushner estuvo relacionada con esta idea. En ella propuso una enseñanza investigadora que no incluyese la transmisión de una metodología para favorecer el que el alumno no pierda la responsabilidad de dar forma a sus propios métodos. Para defender su idea se apoyó en las ideas de diversos eruditos clásicos como Dante (que defendía la responsabilidad personal frente a la responsabilidad colectiva) o Erasmo, qué defendía un aprendizaje social.
    Finalmente, el profesor Javier Marrero avisaba sobre la importancia de dar a conocer los resultados de un campo poco reconocido y donde la intercomunicación no es buena. Además, recupero la idea de una investigación que ha perdido autonomía a la hora de orientar sus investigaciones debido a la ya citada política neoliberalista, responsable de una estandarización de los estudios, un hecho al que cabe sumar la problemática de los protocolos de evaluación y formalización. Todos factores que muestran la necesidad de encontrar alternativas nuevas qué deriven en una investigación mejorada, transformadora, pública y que vuelva a provocar el debate público.
    A estas intervenciones individuales siguió un debate en el que se comentaron varios puntos, como la necesidad de renovar los procesos de protocolización para vincular más la investigación con la realidad y con los colectivos. Se comentó también la necesidad de recuperar líneas de estudios relacionadas con intereses culturales y no necesariamente económicos. Para ello se habló de la necesidad de reorientar trabajos de investigación como los trabajos de fin de máster o las tesis hacia puntos de »no saber», aún por estudiar, para salir de una rutina investigadora en la que se busca lo seguro. Y para ilustrar esta idea acabo este resumen con una frase citada durante el debate: »Pensamos que las cosas son difíciles porque no nos atrevemos, pero son difíciles porque no nos atrevemos» Séneca
    Durante la segunda sesión, el 25 de noviembre de 2020, se abordaron diversos temas, entre ellos:
    – para qué se investiga
    – el papel de la ética como compromiso social
    – los desafíos para la investigación en educación
    – la educación como valor social
    La profesora Ana García Valcárcel comentó el hecho de que, hoy en día, una la investigación educativa no asume su responsabilidad no es ética y recalcó la importancia de hacernos buenas preguntas. En efecto, comentó que, si bien muchas investigaciones se basaban en estructuras y metodologías correctas e interesantes, sus resultados finales ni iluminaban, no aportaban resultados ni respuestas de utilidad. Para ilustrar su idea, nombró varios campos que considera importantes de investigar en la actualidad: la educación emocional, comprender mejor cómo puede ayudar la creatividad en los procesos de aprendizaje, la gestión del tiempo, los nuevos conceptos de aprendizaje que modifican la forma de actuar o el papel de los youtubers en la educación de los jóvenes, entre otros.
    Juan M. Escudero retomó esta idea comentando que la educación es un objeto de estudio complejo en el que, actualmente, se dan muchas investigaciones que conectan poco con las realidad, y abogó por una investigación que no solo verse sobre educación sino que sea a su vez educativa.
    Por último, Fernando Hernández Hernández retomó esta filosofía, apuntando al problema de la investigación, demasiado sumisa a la búsqueda de publicación en revistas situadas en buenos cuartiles (que no siempre reflejan criterios de calidad) y muchas veces alejada de un trabajo de campo real, “se tiene que hacer investigación EN la escuela y no SOBRE la escuela”, y pidió que las investigaciones vuelvan a las aulas. Habló también de una falta de información respecto a diversas cuestiones contemporáneas: cómo podía ser el futuro de aquellos alumnos que habían sido tachados de ‘’fracasados’’; una idea retomada más tarde por el profesor Juan Manuel que comentó otro tema pendiente: no sabemos realmente lo que ocurre dentro de las estructuras educativas para formar al profesorado y que añadió que nos falta reconocer lo que realmente ocurre en las aulas. La profesora Ana García también apoyó esta idea coincidiendo en que hay que centrarse más en “problemáticas oscuras” y actuales.
    El profesor Hernández comentó además el fracaso del sistema español en lo que respecta a lograr disminuir los problemas de rendimiento educativo y ejemplificó como dos países, Dinamarca y Estados Unidos (California) había logrado mejorar sus propios problemas cambiando el enfoque de las investigaciones y de los proyectos relacionados con dichas problemáticas. Más tarde, el profesor Hernández retomó la idea de la profesora Ana García en lo que respecta al hecho de que la investigación educativa ha de tener responsabilidad ética, y añadió que esta debe de ser capaz de relacionarse sin imponerse, sin violentar y abriendo caminos. Recalcó además la importancia de una investigación que sea capaz de ser entendida por todos, replanteando la forma en la que se comunican están investigaciones y hablando de la importancia de utilizar registros de escritura capaces de ser entendidos por toda la sociedad.
    El profesor Hernández terminó mencionando que, hoy en día, la educación es, en España, un campo de batalla ideológico en el que no hay consenso, una situación que afecta al desinterés por la educación, una idea retomada por la profesora Ana García que existe a día de hoy una desconexión entre las decisiones políticas educativas y las aulas debido a un cierto desprestigio de las investigaciones que hace que no sean tomadas muy en cuenta, pese a que deberían ser, al contrario, un puente obligatorio, que permitiese legislar basándose en los datos que muestran si se obtienen o no los objetivos establecidos
    En ambas jornadas, los profesores mostraron más puntos en común que diferencias, ya que todos ellos abogan por una investigación más cercana al instrumento de estudio, más libre, menos sumisa a las publicaciones y a los índices de calidad y con una autonomía suficiente para permitirse investigar en terrenos ‘’no seguros’’ (en cuanto a respuestas) y ‘’más oscuros’’. Además, todos desean dar con una investigación capaz de volver a llegar a la sociedad, crear debate y ser tenida en cuenta para ayudar a crear y mejorar la educación de mañana.

    #2147

    Ana Vega Navarro

    Buenas tardes, ha sido un placer poder participar en este Webinar titulado «Buscando alternativas: Caminos para otra investigación».
    Mi pregunta es, Siendo la investigación un eje tan importante en la vida académica universitaria, se proporciona espacios suficientes, se atiende y mima para implementar el pensamiento crítico, creativo y práctico.
    El profesorado inmerso en la investigación es valorado suficiente.
    Cuál es el motivo que a veces cuesta tanto que el alumnado inicie, desarrolle y termine investigaciones planteadas.

    #2148

    Carmencita Ferreira Silva Assis

    Boa Tarde.
    Os webinars me esclareceram do ponto de vista o que ocorre na pesquisa em geral.
    Todos os palestrantes concordaram que a pesquisa educacional tem uma dimensão política do ponto de vista social e o poder transformador que a pesquisa tem nessa dimensão. Vários fatores interferem na pesquisa educacional: a ética, o individualismo, pesquisa para transformação da sociedade, perguntas bem elaboradas.
    As semelhanças a qual percebi esta sessão busca dar sentido e refleti sobre diferentes aspectos dos métodos de pesquisa em Educação. Eles têm em comum o livro Paths and Drifts para outras pesquisas educacionais e todos os palestrantes desejam promover o conhecimento aberto . Todos os autores têm criticado os estreitos pontos de vista da pesquisa, a influência excessiva das leis educacionais na educação, a necessidade de um futuro mais aberto nas linhas de pesquisa em Educação. Eles destacaram a complexidade e a diversidade dos campos da pesquisa educacional. Têm em comum a influência excessiva da política, da batida e do que pode prejudicar o padronizado como o quantitativo-qualitativo, e que tem de transformar a pesquisa educacional e a educação.
    Acredito que não houve diferenças entre os palestrantes, mas sim, pontos de vistas diferentes. Destaco algumas:
    Nacho Rivas defende o fato de investigar em grupos, entrando na realidade alheia para poder ver por outros olhos com outro olhar que não é o seu. Saville fala sobre personalização de metodologias, incentiva-nos a entrar em outros sistemas, independentemente das tendências; o desafio é representar o que vemos sem julgá-lo, entrar nas biografias dos outros. Marrero fala da importância da transmissão do conhecimento e contribui que ela deve se basear no processo grupal com o reconhecimento do próprio ato educativo. Juana Sancho mostra o fato de que as idéias devem ser feitas nossas e que devemos ousar a novas formas. O que considero difícil, pois muitos acreditam que tudo já está construido. Valcárcel expõe a necessidade de pesquisas conjuntas entre ciência e sociedade de forma ética. E ressalta a importância das “boas perguntas”, pois os resultados encontrados vão depender de sua seleção; portanto, ele aponta o que podemos iluminar e transformar. Refere-se a um tópico relevante: pesquisar questões importantes para as pessoas. Escudero propõe um olhar para a pesquisa como uma tarefa que não é apenas educativa, mas educativa sobre todos os assuntos envolvidos. E expressa que o reconhecimento não deve ser uma tarefa exclusivamente acadêmica, mas de qualquer pessoa envolvida na pesquisa. Fernando Hernández finalmente explica que os protocolos de pesquisa não são suficientes e fala de uma ética relacional e uma ética performativa. Afirma que cada pesquisador deve verificar se suas perguntas mudam algo na sociedade, se são relevantes e revelam alguns pontos escuros.
    Aqui no Brasil existe uma gama de pesquisadores em vários campos e varia a pesquisa de acordo com os própositos políticos.
    Agradeço por ter tido a oportunidade de ouvir essas palestras que fez com que eu reflita o meu próprio processo de tese em andamento.

    #2149

    Ana Isabel Borrallo Sánchez

    Buenas tardes,

    En primer lugar agradecer a los organizadores y a los ponentes por cómo se ha abordado el tema tan interesante y útil para los que empezamos a investigar en Educación. Aunque en ambas webinar se ha aborado el tema centnral «Caminos para otra investigación educativa» presento una serie de ideas y comentarios que quiero destacar de cada uno de ellas.

    De la primera webinar Juana M. nos recodrdó que somos personas estudiando personas y la importancia de que los investigadores no nos separemos la ética de la ontología y la metodología. Además abordó una cuestión vital y es que no hay una metodología perfecta y que seguramente lo mejor era mezclar metodologías.
    Nacho Rivas aludió a una idea fundamental y es la hiperproducción de papers en que se ha convertido la investigación y como contrapunto propone pararse a reflexionar, a comprarender lo que se estudia y producir más calidad y menos cantidad. Él también asevera en la importancia de romper protocolos metodológicos y que cada cual encuentre su camino metodológico. Y aportó una cuestión que me la guarda para la investigación que estoy realizando, partir de los diálogos que coexisten en los contextos y la sociedad que estamos estudiando, partir de procedimientos democráticos y realizar investigaciones horizontales.
    Saville Kushner se centró en los principios del humanismo lo cual me parece un acierto acorde con lo que se viene indicando. Y de Javier Marrero, en la misma línea de sus compañeros me quedo con la idea de que hay que abrir el marco de la imaginación para crear nuevas formas de investigación que lleguen a nuevos saberes y conocimientos, rompiendos los corsés metológicos.

    En el segundo Webinar, se amplían estas líneas que se vienen comentando pero quiero destacar algo que realzó Ana García que es que tenemos que hacernos «buenas preguntas de investgación» cuestiones que preocupen a la sociedad y también me parece muy importante realizar la planificación de la investigación con los profesionales que van a estar implicados, en definitiva hacer un investigación responsable que contribuya a resolver problemas, mejorar la vida y transformar la sociedad.
    Juan Manuel Escudero abundó en la transferencia, de este aspecto me quedo con que nadie pone práctica ideas de otro… la transferencia trata de «compartir realidades» pero no de aplicar copias, eso no puede ser un objetivo realista de ningún resultado de investigación. También hizo una reflexión sobre los vacíos de investigación en polígicas educativas en España que posteriormete recalcó Fernando Hernández, que me lleva a la reflexión sobre la valoración que hacen los políticos de la investigación educativa si no la tienen en cuenta antes de promover cambios legislativos, en esta línea nos queda mucho camino por recorrer. Otra cuestión expuesta por Fernando que quiero destacar es el «qué son y para quién son los resultados de una investigación» hacer de la investigación algo útil y superar la «metodolatría» me parece esencial para los que investigamos.

    En definitiva, son muchas ideas y líneas de trabajo que me enriquecen profesionalmente y en esta labor investigadora en la que me encuentro sumergida, por lo que reitero el agradecimiento a la iniciativa.

    Saludos.
    Ana

    #2150

    Cecilia Latorre Cosculluela

    Desde mi perspectiva, el conjunto de ponentes ha ido aportando una serie de ideas que considero tienen un eje común que alude, fundamentalmente, a la concepción de la investigación como un proceso democrático y consensuado. Entre sus argumentos, se ha mencionado también la esencial necesidad de que los resultados de las investigaciones tengan una transferencia sobre la sociedad en la que se han desarrollado. Por otra parte, considero necesario destacar, a su vez, la influencia del ámbito político sobre toda investigación, lo que en muchas ocasiones conlleva que los procesos relacionados con el “para qué” y, “cómo” se investiga, se vean notablemente influenciados. Finalmente, comparto completamente una de las coincidencias que han destacado varios ponentes, y es que la investigación en cualquier ámbito se enfrenta, cada vez con mayor evidencia, a la necesidad de que los resultados hallados sean publicados en revistas científicas, lo que pone sobre la mesa el intenso debate de “cantidad versus calidad”.

    #2151

    MILDRETH PLATA LÓPEZ

    Los webinar me han parecido muy interesante y muy apropiado para estos tiempos, puesto que plantean una investigación educativa emergente, desde este punto de vista me ha servido de mucha utilidad porque me iluminó en el proceso de avance de mi tesis, el cual estoy trabajando metodologías educativas innovadoras en contextos interculturales e inclusivos; Justamente de eso se trataban los dos congresos.
    Las metodologías encaminadas a la práctica y la democracia, destacando la ética, el compromiso y la responsabilidad en la investigación y la responsabilidad social. Este tema lo relaciono con la metodología de mi investigación que es: el aprendizaje servicio (ApS) basada en el arte en contextos difíciles, porque hacer investigación ética y democrática implica hacer un servicio comunitario, el cual debe ser responsable y ético. Cuando hablamos de arte estamos destacando algunas de las dimensiones del ser humano como la sensibilidad, la creatividad, la originalidad y la expresividad, entre otras, que abre una ventana a la transformación e impacto social y político de un contexto.
    Muchas gracias a los ponentes y a los organizadores de tan importante evento.

    #2152

    Javier Olvera Fernández

    He encontrado un acuerdo casi unánime en los temas que han tratado. Las diferencias más importantes están en los temas en los que han puesto el énfasis.
    Se destaca una interés general entre los cuatro ponentes por un cambio en la investigación educativa. La necesidad de abandonar derivas tradicionales de investigación que están estandarizadas y que poco sirven para construir un conocimiento transformador.
    Juana María Sancho pone el énfasis en la complejidad y en la necesidad de vincular los distintos campos del saber para dar respuesta a los complejos problemas que afectan a la investigación educativa. La influencia política es inevitable, la tendencia de investigar según los intereses del sistema también es inevitable, pero apela a la valentía para trabajar de otra forma y plantearnos qué es lo que sucede y qué se aporta a la sociedad desde las ciencias sociales y las ciencias de la educación. Desde luego, las metodologías estandarizadas basadas en la medición aportan bien poco.
    Ignacio Rivas profundiza más en esta problemática de la investigación educativa y busca las causas en la influencia de la moral neoliberal donde preocupa la producción, protocolos metodológicos de gestión de datos y mantener el sistema jerárquico de poder. La alternativa a esto, en la búsqueda de una investigación transformadora, es que prime una investigación con otro tipo de influencias morales más humanistas, que tenga más preocupación por el conocimiento más reflexivo y tranquilo y donde lo epistemológico y lo ontológico sea lo que impulse los enfoque cualitativos. Para ello es imprescindible asumir unos principios democráticos, romper con el rol expoliador del investigador y reconocer la soberanía de los sujetos que participan en nuestros estudios.
    Saville Kushner profundiza en los principios humanistas que tiene que envolver a toda investigación, más aún si la situamos en un enfoque cualitativo. Cada persona tiene una moralidad personal y una manera propia de interpretar lo que sucede. Dentro de esta manera de afrontar personal de afrontar una investigación hay que poner en relieve estos principios que te mueven a investigar y el grado de implicación con el colectivo. Esto es algo tan fundamental en la investigación cualitativa y es de tal complejidad que los investigadores debieran rechazar toda metodología estandarizada y desarrollar una metodología personalista según su perspectiva epistemológica y sus intereses.
    Por su parte, Javier Marrero, en su análisis de las políticas educativas y de la estandarización que la ideología neoliberalista está produciendo en la investigación, habla de que la verdadera finalidad de la investigación educativa es la transformación de la educación en la práctica, algo que muchas veces es contrario a las políticas educativas. Pero, esa contradicción es lógica cuando las políticas se desarrollan sin tener en cuenta la investigación. Aun así, la transformación sigue siendo la finalidad y aquí es necesaria la valentía de la que hablaba la profesora Sancho. Hay que rechazar otros intereses que no sean la transformación de la realidad y de la propia investigación, es decir, cómo cambian los contextos reales y cómo cambian los conocimientos. En la creación-transformación de este conocimiento está la emancipación del conocimiento situado en el espacio público para generar su discusión.
    Finalmente, se ha hablado de la importancia de la transferencia de los saberes que se construyen con los sujetos. Esta transferencia en primer lugar se tiene que hacer con ellos mismo. No se puede desligar el conocimiento de aquellas personas que lo han generado, esta es la transferencia importante. Una investigación no puede pretender cambiar un contexto alejado de donde se ha realizado, sin embargo, tiene un gran poder de transformar ese contexto localizado y a esos sujetos que han contribuido a que se comprenda lo que ahí está pasando.
    En la segunda sesión la temática se ha centrado en la pregunta de para qué investigar.
    Según Ana García Varcárcel, todo investigador transita un proceso de experiencia personal y profesional profundo, que se va a producir conforme ocurre dicho proceso. Es importante que nos planteemos por qué la investigación educativa tiene escaso impacto y por qué parece que la docencia y la investigación siguen dos vías paralelas que nunca convergen.
    Una posible explicación puede ser la escasa responsabilidad social de los investigadores en nuestro ámbito. Es necesaria una investigación responsable, aquella que no asuma una responsabilidad social no es ética. Por eso tenemos que preguntarnos qué nos preocupa, ya sean realidades, personas, procesos de aprendizaje, políticas, etc.
    Señala tres aspectos que ve imprescindibles.
    – Que nos hagamos preguntas de investigación relevantes para la transformación educativa y por supuesto con una implicación real del investigador.
    – Desarrollar procesos de investigación más democráticos y participativos, donde los participantes se conozcan y se les de voz desde los inicios, desde la planificación.
    – Insistencia en los resultados para aportar una interpretación personal del investigador con base a marcos teóricos.
    Estos aspectos son importantes en una investigación responsable, que realmente ayude a las personas a mejorar su vida personal y profesional.

    Juan Manuel Escudero, también incide en el proceso personal y social que es la investigación educativa. Puede ser que parte de la desconexión entre investigación educativa y la práctica es que la primera se supone que es una actividad de universitarios que necesitan hacer méritos para escalar en la academia pero que ofrece pocas o ninguna solución a los docentes que están en las aulas.
    Sin embargo, se apuesta por una amplitud de miras. La investigación educativa es una obligación de cualquier agente que tenga que ver con lo educativo. Pero el problema es que en los estudios de Grado el peso que tiene la investigación educativa es mínimo. Y cuando la hay, por ejemplo, en las prácticas y los procesos que ocurren en las asignaturas de la carrera no se llegan a percibir por el estudiante como investigación en ámbitos educativos.
    Se vuelve a incidir en la importancia de no desligar los procesos de los sujetos y que nadie pone en práctica ideas de otros, porque esto produce desinterés y que los sujetos que están en la práctica se sientan lejanos a la investigación. Y esto genera dudas de si la investigación está valiendo a alguien. Pero solamente será válida para la realidad que se vive en los centros si se ha creado conocimiento desde el compromiso con la educación como un bien básico.
    La investigación acción se presenta como una vía donde todos los agentes educativos estén implicados y que tenga incidencia en lo que se está estudiando.
    Es importante hacer distinción entre las políticas de la investigación y la investigación de las políticas. Se advierte de los grandes vacíos acerca de las políticas educativas y qué está pasando en ámbitos educativos en relación con las políticas que los regulan. Nos faltan bases de referencia de cómo inciden las políticas educativas. Es una modalidad de investigación que se hace necesaria porque la mayoría de las decisiones que se toman no se hacen con una base científica porque esta, si existe, es escasa y tiene poca incidencia.

    Fernando Hernández Hernández, propone iluminar aquello que está en la oscuridad, aquello de lo que no se habla. Pero más allá de una medida y de cifras que aporta esa medida. Es importante saber la experiencia de las personas, qué hay detrás de lo que está pasando. Y además de esto, no solo investigar lo que se quiere conocer, sino poner en cuestión las cosas que son asumidas sin ninguna visión crítica. También señala la complejidad que hace que no se pueda hablar de evidencias en educación.
    Estamos en un tiempo que los protocolos de investigación se han tenido que transformar, la ética relacional es tener en cuenta a los demás y establecer una relación política. Los protocolos éticos son algo más que firmar un papel redactado por los departamentos de investigación de las universidades. Esto es muy importante, porque tratamos con personas y nos jugamos el prestigio de la investigación en nuestro campo de conocimiento y la visión que de la investigación tenga la sociedad.
    Advierte de un exceso de metodolatría, entiendo que es una idolatría del método. Tanto en las aulas como en las investigaciones.
    En las aulas vemos que las instituciones aceptan ciertas modas, sin cuestionarnos si tiene fundamentos. ¿Qué dice la investigación de ciertas metodologías? Dice que hay investigaciones que ponen el foco en las metodologías pero desde una forma idealizada, es decir, insustancial. Se está viendo en las investigaciones la ideología y no la práctica y cómo estas cambian la posición de los alumnos y de los docentes.
    En el tema de desconexión de políticas e investigación comenta que al hacer las leyes educativas no se ha investigado cuáles son las prioridades del sistema. Pone como ejemplo el caso finlandés, que hicieron una investigación de 3 años donde participaron académicos y docentes para hacer un diagnóstico. A partir de ahí, cada 10 años la investigación ilumina nuevas correcciones a la ley. Esto evita la guerra política que produce en España cada nueva ley que se hace.
    Para él también la investigación-acción es la opción de investigación más transformadora, pero dice que está desprestigiada porque hubo un momento en el que la academia la puso de moda. Y como sabemos, todas las modas pasan. Sin embargo, sigue haciendo una defensa de este tipo de investigación, con sus revisiones necesarias, como una forma de investigar transformadora, conectada con la práctica real y con los contextos, es decir, una forma de hacer política.
    En general vemos acuerdo en la necesidad de una investigación comprometida y responsable, que visualice las experiencias de quienes viven nuestros centros educativos, tanto docentes, inspectores, alumnado, familias, etc. Pero no como un mero proceso para recolectar datos e información en una ideología de usar y tirar. No, la investigación necesita el prestigio que se merece si actuamos de una forma ética, donde la ideología trascienda toda utilidad de la investigación y se comprometa activamente con las personas involucradas en lo que se quiere estudiar.
    Me parece pertinente resaltar la autoexploración continua durante todo el proceso. Como decía Saville, la metodología tiene que crearse de la implicación moral y ética del individuo. Y como decía Ana García, el proceso de indagación no solo se limita al tema de estudio, sino en la propia personalidad, creencias, certezas, dudas de la persona que lo realiza. Esto muestra la complejidad del asunto como para creer que una metodología estándar nos va a ayudar a encontrar todas las respuestas. Hay que interpretar y para hacerlo hay que aprender a mirar amablemente tanto dentro como fuera de uno mismo.

    #2153

    Verónica Sierra Sánchez

    En primer lugar, me gustaría agradecer a los organizadores y ponentes que han formado parte de este webinar tan enriquecedor para aquellos que estamos en el camino de la investigación, la experiencia y visión crítica de los ponentes pone de manifiesto la problemática real a la que nos enfrentamos. Respecto a las cuestiones más relevantes desarrolladas en ambos seminarios bajo el título «Buscando alternativas: Caminos para otra investigación educativa» me gustaría destacar la problemática de la producción en investigación mencionada en el primer seminario, realmente se presenta como una obligación para conseguir méritos sin un propósito que como se incide en el segundo de los seminarios se dirija a producir un impacto real en el ámbito de la investigación. Actualmente, existen una serie de protocolos que simplemente nos invitan cumplir, sin valorar la cuestión más importante, que nuestras investigaciones tengan un impacto en el ámbito acorde a nuestra investigación. Muchas gracias por proporcionarnos estas perspectivas tan interesantes y realistas.

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